Cuanto más alto trepa el monito, el culo más se le ve


Así dice la canción.[1]

“Obsérvese cualquier país parlamentario, de Norteamérica a Suiza, de Francia a Inglaterra, Noruega, etc.: en estos países los verdaderos asuntos de “Estado” se tratan entre bastidores y se ocupan de ellos los ministerios, cancillerías y Estados Mayores. Al parlamento se lo deja hablar con el fin específico de engañar a la “plebe”[2].

Al momento de escribir esta nota el Estado español continúa rigiéndose con un gobierno en funciones. Fenómeno que hace que los poderes fácticos, no en lo sustancial que no sufre variación alguna por un gobierno en plazo o en piloto automático como es el actual, sino en la forma, se encuentren en una situación estupenda para instrumentar sus privilegios.

No hay duro que no se ablande acuñó el refranero popular. Hoy por hoy, haciendo uso del parafraseado del dicho, nos compele a la suspicacia de que no hay político sentado en un escaño del parlamento del Estado español y/o de las comunidades, que no se doble o se lo esté pensando en qué momento hacerlo en el tiempo que media hasta el próximo 2 de mayo.

Las cuerdas de las que tirar o seguir para fundamentar la suspicacia son abundantes y variadas: económicas, políticas y sociales. En la primera, la amenaza de recesión internacional y estatal, como lo son, para mencionar a la que más temen pero no la única el afloje de la economía china y en lo interno el poco retorno que generan las inversiones realizadas en Latinoamérica.

Del tirón político conviene explayarnos: “Sánchez acierta en lo fundamental: deja claro que España necesita un Ejecutivo pactado”, valora El País del 2-3-16. “Laberinto Español, asunto europeo”, titula en su último articulo de la serie El Gran Centro de “La Vanguardia” del 6 de marzo. Tanto ERC como DiL aceptaron sin rubor alguno diputados del PSOE para poder formar G.P. Podemos gobierna en numerosas comunidades importantes con el Visto Bueno del PSOE, “sin pedir nada a cambio” según el vocero del bloque “socialista” pero, OH! casualidad, Carmena pide a Podemos “facilite” la formación de gobierno. Mas, el ex President de Catalunya, toma conciencia y lo anuncia, coincidente con la negativa de Montoro, actual ministro de Hacienda y Administraciones a adelantar 700 millones de Euros al gobierno de Carles Puigdemont, que no hay catalanismo suficiente para declarar la Independencia. Poble Lliure, corriente interna de la CUP pide aprobar los presupuestos de JxSí[3].

En lo social la corrupción y el desempleo masivo persistente: El PP esta acorralado por la actividad de la Guardia Civil que selectivamente descubre mucha corrupción en el entramado partidario sin que el ministro del interior en funciones esté al tanto. El PNV, se sabe, la genuflexión al Estado español es su forma existencial. “Sobre todo porque mientras los focos se centraban en el paripé en el hemiciclo, los partidos se mueven entre bambalinas para alcanzar el acuerdo que hace pocos días parecía más que improbable: la gran coalición”, escribe La vanguardia 3-3-16.

Información cuya escenificación en forma de horrible libreto, es sin duda, la violencia discursiva a que apelaron sus señorías, unos contra otros -a excepción de Sánchez-Rivera que recurrieron a la adulación mutua sin llegar a besuqueos, en las dos sesiones de investidura fallida. Pero más que mala actuación dramática y cómica a vez, los diputados emularon la actividad nocturna de los gatos en un callejón apenas iluminado de cualquier periferia urbana, donde los gritos que emiten nos hacen pensar en peleas, cuando en realidad se están reproduciendo.

Se sabe –o se dice saber-, que la política no es conspiración, pero, innegable es, que el poder real (nativo e internacional[4])-, el que vive y disfruta del ocultamiento, lo practica y con éxito en la medida qué, efectivamente, no hay política sino gestión. Tesis de la que se vale el imperialismo y sus aliados. Tácita o manifiesta es la connivencia con el poder y es la práctica histórica y generalizada en la vida política parlamentaria peninsular, salvo pocas y dignas excepciones.

Componendas que emergen a la superficie sólo cuando la representación política del poder fáctico entra en contradicciones con dicho poder real. Como sucede ahora. Años de bipartidismo impune generaron al interior mafias que pretenden un relativo accionar independiente del poder nativo, pero fundamentalmente del alojado en Bruselas y es el que les marca los cambios y los ritmos. Esa es la realidad política del presente: hay fuerzas que traman en las sombras que son mucho más poderosas que los porcentajes electorales conseguidos por los partidos políticos.

La contradicción capital-trabajo y el consecuente fetichismo que genera esa puja en la sociedad capitalista nos exige a todos a ocultarnos detrás de máscaras. Pero los políticos burgueses y pequeños burgueses, que en forma muy marcada, son los que se las calzan con más cinismo. Caretas cargadas de artilugios que intentan ocultar con su vaciedad no que no hay nada por detrás, sino que se lo pretende disfrazar. Son tapujos dinámicos -no estáticos-, los lazos que los unen al poder real. Acceder al gobierno no es hacerse del poder. El juego político en el que están enfrascados ahora “buscando” un presidente, propicia que se hostiguen unos a otros en calidad de gestores de esas relaciones. No del poder real que circula, como veremos de aquí al 2 de mayo, por otro carril.

No es que neguemos que el poder ante el panorama político complejo que dejó el 20D, por momentos no se vea confundido y desorientado y no sólo por los resultados electorales, pues la situación internacional tampoco les da tregua, pero, ante la inexistencia de una vanguardia consecuentemente revolucionaria y profundamente enraizada en la clase trabajadora y las capas populares, capaz de movilizarlas en una perspectiva independiente de cualquier fracción burguesa, es decir, puramente electoralista e institucional como es la izquierda que hoy tiene predicamento constatable sobre las masas, no hay política y todo se reduce a gestión con la finalidad, como señaló K. Marx, que lograr la mejor gerencia general de negocios para el Estado español

Eduardo Fernández

 

  1. “Juguetes perdidos”. Canción de “Los Redonditos de Ricota”
  2. V. Lenin. Ob. Selectas. Clásicos Contemporáneos- I.P.S. K.M-T.2. P. 156
  3. http./poblelliure.cat/publicacions/documents/113-balanc-dels-darres-mesos-i-perspectives
  4. http://www.voltairenet.org/article190482.html
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