Sobre dolores de cabeza

Foto de suksao (CC) via Freepik

Es bello ser comunista,

aunque cause muchos dolores de cabeza.

Y es que el dolor de cabeza de los comunistas

se supone histórico, es decir

que no cede ante las tabletas analgésicas sino sólo ante la realización del Paraíso en la tierra.

Así es la cosa.

Bajo el capitalismo nos duele la cabeza

y nos arrancan la cabeza.

En la lucha por la Revolución la cabeza es una bomba de retardo.

En la construcción socialista planificamos el dolor de cabeza

lo cual no lo hace escasear, sino todo lo contrario.

El comunismo será, entre otras cosas,

Una aspirina del tamaño del sol.

Roque Dalton[1]

 

Fin de ciclo

Llegamos al número 25 de Espineta amb Caragolins. Ni siquiera nosotroas nos lo creemos. Cada nuevo ejemplar es un reto. Sobretodo porque no siempre sabemos que decir. Mucho menos cómo decirlo. Eso de las formas parece ser una tarea pendiente.

En la editorial anterior planteábamos los nuevos métodos de inteligencia y desestabilización que utiliza el Imperio para deshacerse de sus enemigos. Introducíamos el concepto de simultaneidad y citábamos nuevos tipos de guerra. Uno de ellos era la Guerra Asimétrica: “es una metodología que por conveniencia del interesado busca el empleo de tácticas no convencionales que permitan maniobrar con el menor costo político (y militar) posible al promotor o inductor de tal operación. Siria es un claro ejemplo de ese tipo de guerra asimétrica en donde el actor estratégico [EEUU] cumple funciones vitales tras bastidores, mientras despliega fuerzas y recursos en el escenario que no le comprometen directamente”[2]. Pero ¿qué es la asimetría? Es una concepción estratégica cuya finalidad es adaptarse a un escenario complejo integrado por diversas variables a tomar en cuenta que deben constituirse en elementos para la elaboración y despliegue de una operación integral. Primero es necesario generar las condiciones políticas para luego emprender las acciones militares. De ahí la importancia de no perder la iniciativa estratégica. “Por otro lado cabe aclarar que el uso de métodos asimétricos no anula el uno de métodos simétricos o la combinación de ambos como puede ser el caso de Libia”[3]. Es la adecuación de todos los recursos disponibles a una determinada situación. No podemos obviarlo, nuestros enemigos de clase, el Imperialismo, en esto son muy “leninistas”: “Análisis concreto de la situación concreta” .

Estos conflictos tienen consecuencias: miles de muertos, desplazados y una aceleración armamentística que puede terminar acabando con nuestra especie.

El Estado español no es ajeno a los intereses del imperialismo norteamericano. Es un aliado importante. Como también es un socio importante para la UE. Es por eso que la formación del nuevo gobierno ha de estar atada y bien atada. Nuestra lectura, a pesar de la repetición de las elecciones –no las esperábamos-, no cambia en absoluto: gane quien gane el gobierno responderá a los mandatos del Gran Capital y a la estabilidad del mismo. Por eso cuanto más grande sea la coalición mejor. Dado que las encuestas hablan de resultados similares al 20D, un hemiciclo muy fraccionado, quizás por no “agobiar” a los votantes se dignen ha buscar un acuerdo “responsable” y a la “altura” de la marca España.

En Catalunya el reloj de los 18 meses para la desconexión no se detiene. Cada día queda menos. El próximo debate importante en el Parlament será la aprobación o no de los presupuestos y si estos contarán con el apoyo de la CUP o de otra fuerza política. Para la CUP será un buen ejercicio para escapar de cualquier etapismo[4] y demostrar la relación dialéctica inquebrantable que debe existir entre lo social y lo nacional en un verdadero proceso revolucionario.

En Tarragona dejamos atrás otro 1º de Mayo. Salimos a la calle divididos: los sindicatos oficialistas por la mañana y los anticapitalistas por la tarde –aunque la lectura de algún manifiesto dejó entrever que dentro de la Coordinadora anticapitalista tampoco hay unidad-. Menos gente que el año anterior. La etapa de reflujo no se revierte. Y pensamos que perdurará sin saber cuanto más, pero estimamos que no se revertirá en el corto plazo.

El ciclo de manifestaciones abierto hace un lustro con la irrupción del 15M se cierra. Dio todo lo que de sí podía dar. El sistema logró canalizar la indignación hacia las instituciones y anestesiarla. Se abre un nuevo período en el cual se torna necesario hacer una profunda autocrítica a la vez que se exploran nuevas formas de resistencia. Una indagación no para buscar culpables sino para detectar los errores y forjar una nueva ética y disciplina militante. Una búsqueda que ahonde en los terribles déficit organizativos que padecemos y en los métodos artesanales que practicamos.

Si la crisis algo ha puesto sobre la mesa –observar Grecia y muchos países progresistas de Latinoamérica- es la diferencia entre gobernar y tener el Poder. Dependiendo de la fase por la que atraviese el sistema capitalista es posible llevar a cabo políticas redistributivas siempre y cuando los sectores estratégicos no sean tocados. Socializados. Para construir un nuevo modelo económico que permita la independencia es necesario hacerse con el Poder. Por eso nuestra invitación a masticar colectivamente las obras ¿Qué hacer? Y El Estado y la Revolución. Hay que dotarse de la herramienta adecuada para arrancárselo a la clase dominante. Esa herramienta se construye. No aparece por generación espontánea. No.

No dudamos sobre la actualidad de la Revolución[5]

Mayo 2015

  1. Recomendamos la lectura de libro de este autor de “Un Libro Rojo para Lenin”, disponible en el CSA El Cargol.
  2. Ramos, Mario; Métodos “actuales” de desestabilización de la democracia
  3. Idem
  4. En la editorial de diciembre de 2015 escribíamos: “el estapismo consiste en separar la tareas “democráticas”, o “burguesas”, o “agrarias”, o de “liberación nacional”, de las tareas específicamente socialistas.”
  5. Recomendamos la lectura del artículo de Formación de este número titulado “La actualidad de la revolución”
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