DE REGRESO A OCTUBRE POR DIFERENTES SENDEROS


El primer número de 2017 de Espineta amb cargolins contiene un artículo dedicado a conmemorar los cien años de la de la primera revolución proletaria que consigue el poder e inicia cambios orientados hacia una sociedad socialista en lo que se ha llamado un eslabón débil del capitalismo, en la Rusia del siglo XX.

El artículo lo firma un habitual colaborador de la revista. Que contiene datos irrefutables, amplia erudición y que invita a plantear conclusiones diferentes de las que plantea el autor.

En los últimos 228 años y a un ritmo de una por siglo se han producido tres revoluciones claves en la historia; finales del siglo XVIII la Revolución Francesa, revolución dirigida por la burguesía ( si bien utilizó como fuerza de choque a las masas populares) y que permitió a la clase entonces en ascenso separar del poder a la monarquía apoyada en la nobleza y en criterios estamentarios. Los cambios conseguidos por las luchas populares son revertidos con el periodo termidoriano y la posterior restauración monárquica. Pero los cambios sociales que permiten el gran desarrollo de las relaciones de producción burguesa perdurarán hasta ahora.

Casi cien años después los conflictos entre los estados prusiano y francés conducen a la derrota francesa y el asedio de París por Prusia. Ocurre el hundimiento del Gobierno en París y la clase trabajadora , armada en aquellos momentos decide tomar el poder y enfrentarse a los prusianos. Consigue durante pocos meses mantenerse y decretar medidas sociales importantes. Pero la ayuda del ejército prusiano al gobierno francés ( liberando prisioneros y dejando a la Comuna de 1871 en inferioridad de efectivos) impide continuar la revolución y los comuneros y la población civil son asesinados por miles por el renacido gobierno burgués .

Y solo 46 años más tarde, a comienzos del siglo XX ocurre el hecho histórico de la gran revolución socialista de los soviets protagonizada por el partido bolchevique de Rusia. Nace asi un nuevo proyecto socialista y un nuevo país, la URSS. Y sigue la racha de revoluciones confesadamente orientadas al socialismo: China, Cuba, Vietnam.

Queda por ver si el siglo actual conseguirá seguir la tradición. Es evidente que las circunstancias actuales son muy diferentes a las de 1917 y una repetición de lo ocurrido entonces no parece posible. El imperialismo actual mantiene una ocupación militar de gran parte del planeta, bien por sus bases militares o por su apéndice, la OTAN. Además su hegemonía cultural domina ampliamente. Con una izquierda radical pobremente organizada y con las masas trabajadoras y populares insuficientemente aglutinadas. Cierto que el capitalismo ya ha demostrado que no puede permitir a los países de la periferia, emergentes o no, consigan un desarrollo comparable al centro del sistema. Todo invita a pensar en una larga transición del capitalismo al socialismo generalizado. Las resistencias al imperialismo continúan sobre todo en la periferia del sistema y hay condiciones objetivas para avances revolucionarios. El factor subjetivo nos puede devolver la esperanza en un nuevo mundo que inicie la andadura lenta pero firme hacia el socialismo.

Volviendo al artículo en cuestión, de acuerdo con su defensa incondicional de la revolución de 1917 al mismo tiempo que con la necesidad de crítica marxista a su desarrollo. En los próximos meses leeremos papeles dedicados a recordar, ensalzar, denigrar, ocultar los hechos de la “gloriosa” que consiguió cambiar la vida de millones de trabajadores al mismo tiempo que hacía temblar a la burguesía de los países capitalistas desarrollados influyendo de manera decisiva en el devenir histórico del último siglo.

Ser críticos sin ser peyorativos. El autor asegura que no hay reglas para crear la sociedad socialista. Y es cierto como escribió Fidel Castro:

Pero sí que ha de haber principios irrenunciables que están ausentes en el capitalismo. Principios de Marx, Lenin y muchos otros luchadores y teóricos.

Opinar sobre cómo se desarrolló la experiencia socialista no es fácil y solo algunos autores escogidos y dedicados al tema pueden considerarse referentes. Todo y que las fuentes documentales de las URSS están prácticamente sin explotar y pueden hacer cambiar nuestro modo de pensar.

Están bien desarrollados y con abundantes datos los problemas a que se enfrentó la revolución desde su inicio: país pobre, insuficientemente industrializado, mayoría campesina y analfabeta, invasión de tropas extranjeras para evitar la consolidación de los soviets y del gobierno revolucionario ( 5 años de guerra civil tras la tragedia de 3 años anteriores de guerra interimperialista), disensiones internas graves sobre todo por la paz necesaria de Brest- Listov y poco después por la NEP o nueva economía política ( que se demostró a posteriori positiva para salir del hambre y el marasmo dejado por la guerra). Un escenario totalmente diferente al que Lenin y sus camaradas habían pensado: la revolución obrera en los países capitalistas de Centroeuropa.

La respuesta a estos problemas urgentes fue rápida desde el gobierno soviético; a veces con errores que hubo que corregir sobre la marcha. Pero en las primeras horas de conquistar el poder se dan órdenes para pactar la paz y hacer regresar a millones de soldados( campesinos en su mayoría y necesarios para paliar el hambre). A estos campesinos se les distribuyen las tierras expropiadas a los terratenientes; al principios se respetaron los propietarios medianos.

Sí es cierto, la paz se consiguió a costa de renuncias territoriales pero eso permitió estabilizar el nuevo sistema.

Y a pesar de que el país quedó desolado por la guerra que acaba en 1922, al cumplirse 9 años de la revolución se consigue volver a la producción de 1913.

Conforme el artículo avanza el autor nos describe una serie de errores concatenados fuente del desenlace negativo de 1989-91. Y curiosamente olvida entre los errores la mal estudiada época de los procesos de Moscú del año 1936.Como sabemos por el informe “secreto” de Kruscev al XXº Congreso del PCUS, Stalin ( con el que había trabajado) fue un ser “siniestro, caprichoso, degenerado y un monstruo” Si además consultamos, gran parte de la historiografía lo cataloga como “sádico, paranoico, antisemita y sin escrúpulos”. Pocos años antes era considerado un héroe vencedor del fascismo pese a los gobiernos occidentales.

El problema que veo es que gran parte de esa historiografía proviene de una u otra manera de fuentes occidentales. Kruschev…pues bien, si decimos que se considera por varios autores como el iniciador de los cambios socialdemócratas en la URSS no le da la credibilidad más perfecta. Y llama la atención que a partir de 1954 solo hubo una persona represaliada por los hechos anteriores durante Stalin: el jefe de los servicios secretos, Beria, que fue ejecutado. Para la represión que se nos ha difundido seguramente se necesitaron varios miles de colaboradores. Solo 1 es inhabitual.

No se trata de negar el papel negativo de Stalin en esta vertiente ni de negar que los procesos existieron y hubo ejecuciones y deportaciones. El problema es que necesitamos conocer fuentes escritas y no orientadas por los países imperialistas.

Basta el caso del historiador marxista Domenico Losurdo: hace pocos años se atreve a sacar a luz el tema de la represión de Stalin. Sin negar los hechos discute cifras y pone en solfa algunas fuentes utilizadas. Inmediatamente sectores de izquierda sobre todo se le tiran a degüello por poner en duda un hecho que les parece incontrovertible y sin que pueda someterse a crítica. Sí, fue la izquierda quien decidió que el tema estaba perfectamente “sellado”y solucionado para siempre. ( El viejo topo).

En resumen al final de la lectura del escrito que comento se tiene la sensación de que la revolución se limitó a una serie de errores acumulados, una situación insostenible en todo momento, que los campesinos conspiraron para derribar al gobierno soviético; los 74 años de vida del experimento soviético serían un tobogán de errores , mala suerte y final infeliz.

La aseveración del autor de que “lo que pretendía ser una dictadura del proletariado pasó a ser la dictadura de una minoría revolucionaria que luchaba para sobrevivir y creía representar los intereses de la misma” creo poder asumirla; en todo caso mejoraron las condiciones de vida de los trabajadores y si fue una dictadura se diferenció notablemente de las dictaduras al uso en el resto de países que además tuvieron el visto bueno cuando no su origen en los países “democráticos”.

No coincido con esa visión de la Revolución soviética que nace en un octubre gloriosos pero que cae casi inmediatamente en un caos inconexo con un final degradante y previsible.

Porque este final de la experiencia socialista que no llegó a desarrollar el socialismo totalmente ( como ocurre en China, Vietnam y salvando mucha distancias en Cuba) deja datos anteriores que quedarán en la memoria de las generaciones actuales y a venir .Además de nacionalizar la tierra y la propiedad privada de producción escolarizó y alfabetizó a la gran masa de campesinos, proporcionó sanidad gratuita a la población . Las condiciones de vida de las clases trabajadoras mejoraron lenta pero gradualmente. Las estadísticas sobre esperanza de vida aumentan en la década de los 30. Verdad que la colectivización forzosa del 25 al 35 fue un error. Pero se valoró que sin ella no podía impulsarse la industralización ( por traspaso de excedente del campo a la industria).

Es poco conocido en Occidente la gran tarea de dignificar las culturas de los centenares de nacionalidades y grupos étnicos que aglutinó la URSS. Se crearon alfabetos de pequeñas comunidades que solo tenían lengua hablada lo que permitió la escolarización de esas comunidades.

Se ha argumentado, incluso por F. Castro que los procesos de Stalin dejan sin previsión al ejército rojo y que la invasión nazi fue fácil por ello. No sé si los que afirman tal tienen pruebas documentales pero sí hay explicación en el retraso económico y tecnológico de la URSS para firmar la paz con Hitler y dar tiempo a armarse y retirar las fábricas a los Urales ( obra llevada por Kosiguin, futuro premier).

Y fue casi en solitario que la URSS ganó la batalla frente al nazismo ( los yanquis esperaron a ver si Hitler aplastaba a la URSS) y Churchill estuvo pensando en liarse con Hitler y atacar a la URSS. Solo al ver que los rojos llegaban a Berlín ( después de liberar los campos de exterminio y eso que Stalin era antisemita según historiografía al uso) movieron el culo los demócratas de occidente.

El prestigio de la URSS tras la guerra era alto entre las clases trabajadoras y los intelectuales de occidente. Además China se acababa de incorporar a la lucha por el socialismo al triunfar su revolución en 1949.

Fue una de las razones para que los países capitalistas, asustados, concedieran mejoras a sus clases explotadas, como contrapeso a las conquistas sociales en la URSS. Además hubo la presión del poder soviético en los años 50 y 60 como factor importante en el proceso de liberación de las colonias ( liberación política que no económica) en África y Asia.

Se critica la ayuda insuficiente a los paises del tercer mundo en sus luchas emancipadoras pero fue el único país en aquellos años que ayudó a la Rep. Española a pesar de la distancia y el bloqueo unilateral “democrático” de la época. China y después Cuba fueron ejemplo también de la ayuda prestada por la URSS. La época de la coexistencia pacífica puede entenderse como los minutos que se piden en el baloncesto para respirar en situación comprometida. Puede ser que hubo mucha dejación en la obligación de un país revolucionario de prestar apoyo a los que desean un cambio y ese es un tema abierto a desarrollar. Verdad que la “casta” instaurada en los países del este no era el mejor material para esa tarea en aquellos momentos.

Pero en la vertiente interna sabemos que de 1947 a 1952 aumentó el nivel de vida de la población, como lo hizo a partir de 1960. Asi mismo la ciencia, los avances tecnológicos y la capacidad de defensa ( que a la postre será un lastre para la economía pero que fue meditadamente impuesto por los países imperialistas).

Las mejoras económicas no se acompañaban de una participacion de la población en la gobernación. La llamada nomenclatura diseñaba y manejaba el país.

La democracia avanzada fue la asignatura pendiente. Y con el tiempo, la perestroika de Gorbachov abocó al criminal Yeltsin. La población asistió casi indiferente a los terribles cambios que se sucedieron y el sistema con la ayuda de elementos como Gomulka, Juan Pablo II y los serviciales servicios de occidente, cayó sin gloria pero con mucha mala leche como iban a comprobar las masas.

Como dice Samir Amin: no se trataba de alcanzar ( quería decir a EEUU) sino de hacer las cosas de otra manera. Como corresponde al socialismo, sobre todo cambiar al hombre y que crea en el socialismo.

Pero ahí queda ese gigantesco trabajo de los seguidores de Marx con Lenin a la cabeza: fue un momento de cambio y posibilidades que si no llegaron a término, como pasó con la Comuna, dejaron experiencias y una puerta abierta a nuevos intentos que dispondrán de la experiencia. La dialéctica nos enseña q los hechos históricos no se mueven en círculos sino en elipses que permiten superar aquello de volver al mismo sitio.

Y como colofón unas palabras de J. Luis Rodríguez en su art. “La desaparición de la URSS 25 años después” CubaDebate mayo de 2016.

“…no se trata de justificar a posteriori los resultados del experimento socialista soviético a toda costa pero muchas veces se expresan criterios que únicamente reflejan los ángulos más oscuros del socialismo y se desecha el más modesto reconocimiento a lo que puede haber dejado de positivo esta experiencia…”

 

Ángel Olivé

 

Obras consultadas:

La guerra civil en Francia. Karl Marx. Ed. Tinta invisible. Coop. De treball editorial i d´impremta.

Historia de la URSS. Jean Bruhot. Ed. Vilallar. 1977. Madrid.

Rusia en la larga duración. Samir Amin 2016. Ed. El viejo topo

Artículos: La desaparición de la URSS 25 años después. CubaDebate. Mayo 2016. José Luis Rodríguez.

Discurso de Fidel Castro de 17 noviembre 2005

Entrevista a Fidel Castro sobre Stalin por Roig en 1992. Publicada por IMC el 11.01.2011

Cuando Churchill pensaba en una alianza con los nazis. Por V. Litovkine, V. Falin. Red Voltaire. 30.03.2005

Frantz Fanon en África y Asia. La Haine.org Samir Amin. 10.dic. 2016

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