Gazteak Kalean (Jovenxs en la calle): nueva plataforma contra la repression y los montajes policiales


Primero y ante todo darle las gracias ha esta revista por darnos la oportunidad de extender nuestra lectura política sobre la represión y también por ofrecernos un espacio mas para la socialización de nuestro sufrimiento y lucha. El artículo que hoy os presentamos se va ha dividir en tres partes: el contexto político de Euskal Herria, la situación de Tolosa y, por último, nuestra lectura política sobre la represión en general.

El contexto político de Euskal Herria:

Euskal Herria es un centro imperialista subestatal que esta dividido entre dos estados imperialistas (Francia y España) y dentro de el dividido entre diferentes administraciones (Comunidad Autonoma Vasca, Comunidad Foral de Navarra…).

En cuanto a las clases sociales el 2% de la sociedad está compuesto de mediana y gran burguesía, el 8% la pequeña burguesía, el 30% de trabajadores de alto rango (funcionarios, trabajadores industriales, profesiones liberales, administración etc.) y por último el 60% de trabajadores humildes sin medios de producción a su alcance.

Los intereses de estas clases son reflejados a traves de diferentes partidos políticos que varían según la comunidad o la administración en la que se encuentran. Los intereses de la mediana-alta burguesía son reflejados por los partidos PNV (en la CAV) y UPN (en Navarra). La representación política tanto de la pequeña burguesía como de los trabajadores de alto rango se refleja mediante EHBildu y Podemos, ambas con una clara estrategia interclasista nacionalista. Por ultimo tenemos al proletariado o trabajadores humildes que no disponen de medios de producción, cuyos intereses no se reflejan mediante ningun partido político.

En cuanto a la represión se puede decir que aunque despues del cese definitibo de la lucha armada de E.T.A. y el cambio estratégico de la Izquierda Abertzale, la represión no ha cesado, ya que la explotación de la clase trabajadora por la burguesía sigue en pie, y porque ha Euskal Herria no se le ha otorgado su derecho a la autodeterminación. Por lo tanto, aunque se puede decir que la lucha política ha cambiado, las estructuras capitalistas de esplotación y sumisión siguen en pie.

Un reflejo muy claro de ello es la represión feroz que estamos sufriendo algunos militantes tanto del movimiento juvenil como del movimiento popular. Ejemplos claros de ello son, entre otras, las detenciones de Altsasua, el ataque contra el movimiento juvenil de Tolosa, barrios autogestionados con riesgo de desalojo como Errekaleor, un estudiante detenido en las movilizaciones estudiantiles de Leioa, el desalojo del gaztetxe de Iruña…

La situación de Tolosa:

Una vez hecho una contestualización muy breve de la situación política actual de Euskal Herria pasaremos ha observar el zarpazo represivo que ha sufrido el pueblo de Tolosa. Hoy en día el movimiento juvenil del pueblo se encuentra con tres casos.

Por un lado, por el intento de ocupación de un gaztetxe, 50 militantes del movimiento juvenil han sido multados con una suma de entre 300 y 600 euros. Por otro lado, otros dos militantes están ha espera de juicio con peticiones de cárcel de 3 años y 2 meses.

Por último, a causa de un montaje policial acaecido en las fiestas del pueblo del año 2015, 3 militantes del movimiento juvenil están a espera de juicio con peticiones de cárcel entre 5 años y 5 años y medio y con una multa ecónomica que suman en total 38.000 euros.

Es como a traves de estos tres casos decidimos articular una plataforma antirepresiva, llamada Gazteak Kalean, con dos objetivos:

  • Socializar nuestra problemática y visualizar que estamos ante juicios políticos, es decir, que estos militantes están siendo juzgados por su militancia política. Pero no intentaríamos incidir en la opinión de la sociedad sino que queríamos dar un paso más y, a parte de la incidencia subjetiva, intentar refrejarlo en la calle a traves del compromiso de la sociedad. En este sentido haciamos nuestro el lema del Movimiento Eleak que decía “De la solidaridad al compromiso”.
  • Incidir en la creación de un movimiento antirepresivo en el marco de Euskal Herria, ya que entendíamos que hoy en día aunque la represión perduraba, no había ninguna herramienta de parte del movimiento popular para darle respuesta unitaria ha esta problemática. Por lo tanto, lo que desde Gazteak Kalean queríamos hacer era impulsar está lucha para crear las bases de un movimiento articulado antirepresivo y hacer una producción teórica en claves marxistas con el tema de la represión.

Nuestra lectura sobre la represión:

La represión hay que entenderlo dentro de un marco mas grande que es el sistema capitalista. Dentro de ese sistema existen prinicipalmente dos clases sociales: la burguesia (dueño de los medios de producción) y la clase trabajadora (culla única propiedad es su propia fuerza de trabajo).

La clase trabajadora está condenado a vender su fuerza de trabajao para sobrevivir; ya que en la organización social de la propiedad privada, valor y mercado, las relaciones sociales de producción se producen a traves de la mediación del valor y del dinero. Por lo tanto cualquier ser humano que quiera sobrevivir en el sistema capitalista tiene la necesidad del valor-dinero.

El propio trabajador tiene un valor, es decir, es tratado como una mercancía más, de cuyo trabajo (intercambiado por un salario) saca la burguesía la plusvalía necesaria para aumentar su poder material. El salario o el costo de la fuerza de trabajo se determina por el tiempo de trabajo socialmente necesario para su propia reproducción (vivienda, comida, educación…).

Por lo tanto, se puede decir que la clase burguesa necesita de una clase desposeida y explotada (la clase trabajadora) para aumentar su poder material. Eso crea un choque entre intereses antagónicos.

A consecuencia de esto se ponen en marcha unos mecanismos para que el sistema capitalista se reproduzca y no explote a causa de sus contradicciones internas. Entre otras podemos encontrar, por un lado, mecanismos de control social y, por otro, la propia represión directa.

Entendemos que la represión directa se utiliza en esos casos donde los mecanismos de control social (mass medias, educación capitalista…) no dan los frutos deseados. Esta represión se materializa a traves del Estado y su ley (que está determinado para blindar y desarrollar las relaciones sociales capitalistas). Para esto utiliza sus tres poderes principales: judicial, ejecutivo y legislativo. Además de sus leyes y sus mecanismos, el Estado burgues necesita del monopolio de la violencia para defender sus intereses de clase, ya que sino la clase trabajadora podría darle la espalda a la Ley, con todo lo que ello conlleva.

De aquí podemos concluir que la represión es una consecuencia del sistema capitalista actual, que se hace necesario en aras de reproducir y reforzar las relaciones sociales capitalistas. Por lo tanto, como es lógico, para suprimir la represión se nos vuelve indispensable el destruir el sistema capitalista, en cuyo seno existe la contradicción entre Capital-Trabajo.

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