Pedro Sánchez, sano hijo del Estado Español y un discurso para el consenso opresor

Pedro Sánchez asiste al Foro Económico Mundial en Davos (22/01/2020). Foto de La Moncloa - Gobierno de España (CC)

¡La constitución, la unidad de España y las fuerzas armadas en las calles nos salvarán de la catástrofe pandémica! ¡Pero como no haberlo pensado antes!

No es muy difícil dejar al descubierto al bufón de turno, como tampoco es muy difícil leer entre líneas la intencionalidad discursiva preparada, no improvisada, al punto de demorar su  comparecencia ante la opinión pública unas cuantas horas más de lo previsto.

Sánchez como fiel y sano representante de las clases dominantes, acomoda los ejes en nuevos parámetros de consensos opresores y represores, acomoda la situación a su situación, la de tener que lidiar con la aceleración del ritmo de la economía mundial al borde de una recesión que ya está viendo sus resultados.

Que mejor lectura dialéctica de la burguesía que hacerlo al ritmo de los consensos opresores mejor extendidos en el conjunto de la población, donde en el marco de confusión, caos y atraso puede ser mucho mejor aprovechado y profundizado, más que nunca ¿o no? Quién ose salir a las calles ya no será solamente un perro egoísta, sino que además será un sedicioso que atenta contra España y su constitución: un 1 de octubre, pero con estado de sitio y un virus en el aire: comunismo, independencia o covid 19 para el caso todo sirve, todo se complementa.

La burguesía no improvisa, reacciona casi por simbiosis, la misma que las une al capital, y no da puntada sin hilo. Pero tampoco tiene controlado todo el escenario, nunca.

Las huelgas obreras en Italia nos marcan una tendencia probabilística en donde esta situación concreta, que acá se está desarrollando al ritmo del aprendizaje de otras experiencias, puede ser una carrera en donde las variables que afectan el desarrollo de la lucha de clases terminen por desencadenar efectos sociales para uno u otro lado de la balanza, entre burguesía y proletariado.

La situación de shock y de panic atack, dura lo que dura la variable tiempo en el cuerpo y en la mente, lo que tardan en madurar las condiciones para cuestionar con mayor efervescencia las situaciones dramáticas a las que nos violentan las clases dominantes de forma permanente. En la historia moderna, la cadena de hechos que la van conformando hablan por si solos. Lo que sigue siendo atraso, también es fruto de un avance silencioso de nuestra clase.

Que las clases dominantes tengan que haber llegado a estos grados de sofisticación, paranoia y conspiración para ejercer el control social, el orden y la “normalidad” capitalista a la que nos invita Pedro Sánchez y su clase, habla de que la explotación y la opresión en este mundo tienen los días contados, y no se puede avanzar sin medir con sutileza de cirujano las relaciones de fuerza, tanto para la burguesía como para nuestra clase.

La efectividad, la eficacia con que se saquen saldos de este problema real y acotado, pero  magnificado en términos maquiavélicos y retorcidos, será la vara con que podamos medir una vez más en que situación nos encontramos quienes deberíamos tomar las riendas de la historia y por lo tanto de nuestras vidas, para salir de esta escena de circo viejo, como animales domesticados y paralizados.

La situación por abajo se agudiza y se agudizará conforme pasen los días: despidos y suspensiones por miles, desahucios, represión en las calles, psicosis social, descomposición del tejido social, individualismo y egoísmo brutal, sálvese quien pueda, se mezclará con importantes muestras de solidaridad como el aplauso al “personal” sanitario, a los/as trabajadores/as asalariados/as superexplotados del sector salud, cuya plusvalía en estos días, su productividad, está siendo puesta a prueba de salud, literal.

Lo mismo que los trabajadores de los sectores “permitidos”, cadenas de comercialización de alimentos y artículos de “primera necesidad”, y ni que hablar de los sectores de trabajadores que están en las fábricas sustentando la especulación en relación al “desabastecimiento” o mejor dicho, las leyes de oferta y demanda del capital.

Verdaderos lock out patronales encubiertos son los que demuestran que el mundo capitalista, no puede suicidarse por nada en el mundo, porque no puede prescindir de la fuerza de trabajo, no puede prescindir de la clase obrera ni en la peor de las pandemias mundiales, sea cierta o no, exagerada o no.

En este contexto, hay una debilidad circunstancial de nuestra clase y de sus organizaciones, nos pilla en una situación de defensiva, de resistencia, de fragmentación y de atraso en la conciencia, pero a la vez nos da una oportunidad como cada crisis. Eso se traduce a una colateralidad del conjunto de las fuerzas que se presentan como alternativa de “izquierdas” e incluso dicen ser “anticapitalistas”, “feministas”, “socialistas”, demostrando profundos bandeos ideológicos, profundas zancadillas de la historia para con sus proyecciones políticas falsas e incoherentes.

Se han esgrimido caricaturescos “programas de mínima”, al punto de empalmar estos con los comunicados oficiales, sanitarios, se han desconsiderado profundas situaciones de desesperación en los sectores de nuestra clase desocupada y sin vivienda, pero a la vez en un espiral de caos y locura, donde cualquier chispa es llama bajo los mensajes fascistas en los que se alinea el orden dominante europeo ante la pandemia y el cierre de fronteras.

En situaciones de crisis profundas, en situaciones de desconcierto, es donde más se logra ver el valor de la coherencia programática en los sectores de vanguardia de nuestra clase. Estar capacitadas para dar la batalla en todos los terrenos, es una necesidad histórica y estratégica, y los sectores revolucionarios radicales no podemos pecar de improvisación frente a la ofensiva sin cuartel del enemigo.

La “doctrina del shock” de la que se habla con liviandad, escapa a la lógica con la que la piensa el posmodernismo hoy esta situación. Nuestra propuesta es volver a la raíz de los problemas, el problema es el poder como potencia económica, todo lo demás es ilusión, ya lo decía un hombre calvo que vivía por el este de Europa unas décadas atrás.

La doctrina de shock, es en realidad, la lógica del capital para establecer nuevos estadíos opresores, nuevos consensos de masas para nuevas reestructuraciones productivas. Veníamos mal, muy mal, pero si hacemos de una gripe algo pandémico, global y psicóticamente caótico, recluimos a la gente, le quitamos lo más importante de su esencia biológica, su ser social, la socialización, volver a recuperar la “normalidad” será un triunfo.

Es el viejo cuento del hombre en el gallinero, así nos presenta Pedro Sánchez, bufón de su majestad, su remedio al COVID 19, después de la tormenta volveremos a ser felizmente infelices, volveremos a la normalidad, a la rutina, a la hermosa vida cotidiana de no saber como llegar a fin de mes, sin trabajo, sin cobrar el paro, conviviendo con desconocidos, sin poder acceder a la salud pública para cualquier otro problema que no sea estar infectado con COVID 19… una maravilla de vida, de normalidad rutinaria, gracias a los borbones, a la unidad de los partidos sistémicos, de las burguesías de cada comunidad, gracias a la constitución que unifica a España, gracias a las fuerzas de seguridad de todo el estado y al ejército principalmente, gracias a la sobre explotación de la fuerza de trabajo de sectores fundamentales de la clase obrera, pero sobre todo gracias, gracias, gracias a quienes dejaron a España “bien atada” a esta democracia que nos permite decretar su unidad territorial “contra la pandemia” de puño y letra, a sola firma.

La clase obrera debe prepararse para luchar, para resistir, para parar la producción sin ningún servicio mínimo, para poner en juego el verdadero sostén de las pocas columnas que le quedan a las clases dominantes desesperadas por empalmar el caos con la contención de la crisis económica y social. Debemos cuidar a nuestros viejos que ya se estaban muriendo con pensiones de miseria, y seremos los jóvenes en las calles los que movilizando y poniendo en jaque la represión decretada tendremos que defender las condiciones de vida de nuestra clase, expuesta irracionalmente a los
argumentos irracionales del gobierno, pero a la vez, expuesta más que nunca a la fragilidad de su futuro, producto de bases históricas sentadas por las mismas maravillosas herramientas puestas en valor por Sánchez en su discurso.

La juventud obrera y popular a la que este régimen nos destina a la miseria, estamos en las trincheras preparando nuestra batalla, por nuestros viejos, por nuestras madres, por nuestra clase, no tenemos miedo, no tenemos nada para perder en este desolador panorama y la violenta espiral de su desarrollo.

Todo lo enumerado por Sánchez constituye la esencia de lo que debe ser destruido para llegar a la raíz del problema: el capital, protegido por la constitución, el estado y “la unidad de España”, es decir, la unidad de las burguesías del estado español y las fuerzas represivas del estado. Nosotras tenemos la unidad obrera y popular, la organización progresiva, de vanguardias y de masas, y la combinación, el aprendizaje y el desarrollo de todas las formas de lucha, cuestionando profundamente esta violencia monopólica y vertical, permanente y cotidiana, del estado.

El programa de fondo es de máxima, el programa para unir a nuestra clase involucra todas sus demandas, de las más pequeñas a las más grandes, todas se encolumnan en una sola lucha que no conoce de fronteras entre pueblos. Crisis son oportunidades, en la unidad obrera y popular, la solidaridad y el humanismo está el primer paso para recuperar fuerza e iniciativa, quebremos las fronteras físicas y mentales. Poco tiempo para pensar, mucho tiempo para hacer, y seguramente que en las cuatro paredes de las que tenemos la suerte de estar, no está la respuesta.

Si la creatividad es motor para romper los esquemas de una izquierda que necesita despertarse, de una clase que necesitamos despertarnos de este largo letargo, aquí os dejamos unas estrofas de una canción que recomendamos escuchar:

Veeeengooo a presentarte una situación
hablo yo de tiempos, de transformación
el mundooo clama por rebelión
y no escondido el cobarde detrás de la televisión

ES IMPOSIBLE QUE LA DESOLACIÓN HAYA ACAPARADO EL TERRITORIO
ES IMPOSIBLE CUAN ANTICIPADO VINO EL VELORIO
INÚTIL
COMO LLEVAR UN REMEDIO AL CEMENTERIO
SE VUELVE AL ESCENARIO,

CUANDO EL MENSAJE ES HUECO BANAL, ETÉREO
ES IMPOSIBLE QUE LA RESIGNACIÓN TENGA LA VICTORIA
ES IMPOSIBLE, QUE SEA IMPOSIBLE CAMBIAR LA HISTORIA
ES IMPOSIBLE HABER MUERTO SIN HABER VIVIDO
COMO PARECE ES IMPOSIBLE MI HIJO PENETRAR TU OÍDO

Ay, el miedo que persigue nos quiere paralizar
busquemos soluciones pa’ que no vaya a pasar
quedarnos vegetando y por nada reaccionar
go after me, one more time!

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Ya llegó, la hora de la resurrección
hay que salir a la calle y no esconderse y hablar
solamente hablar
ya pasó, lo que tenía que suceder
hay un pueblo que te grita, vas a tener que escuchar
que escuchar aiaiaiaiai

Actitud María Marta – Llegó la hora

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